martes, 11 de septiembre de 2007

Día 2 del quinto ciclo

Hoy fui a la segunda aplicación de este quinto ciclo como a las 2:30 p.m. Llegué más tarde de lo que me proponía (1 p.m. me había dicho Lisbeth) porque no quise irme sin comer. Como tuvimos que hacer varias cosas personales en la mañana, el almuerzo no pudo estar más temprano, y no quise llegar sin comer como ayer, que por la consulta tan tardía, pasamos comprando un sandwichito cada uno y nos lo comimos allá arriba. La aplicación terminó a las 5:30. Siempre se me va rápido, leyendo (Los mares del sur) y escuchando música (soundtracks de El Padrino I y II, y de Los Intocables, bajadas todas de Internet a través de eMule). A veces me quedo dormido, hoy creo que fue como de media hora mi cabeceada. A mi izquierda estaba una señora que he visto varias veces pero nunca habíamos hablado, sólo nos saludábamos. Me comentó que su premedicación era con un antialérgico, Benadryl, y que le fastidiaba mucho porque le produce como una angustia en las piernas, y tiene que estarlas moviendo constantemente. Cuando termina ese suero y comienza la propia quimio, se le pasa, pero el medicamento que le ponen a continuación le produce calor en todo el cuerpo.

Cuando ya Lisbeth me estaba quitando la botella de suero al final para que me fuera otra vez con mi bombita de infusión, le pregunté si no haría falta reemplazarme la venda que cubre la aguja conectada con el catéter. Yo de verdad creía que no porque me había parecido que al bañarme antes de irme no había entrado nada de agua, pues veía los bordes de la venda bien adheridos, pero no me fijé en que la gasa sí estaba mojada. Afortunadamente ella sí se dio cuenta y decidió cambiármela. El que eso se moje podría propiciar que se colara por allí una infección. Enseguida nos dimos cuenta también de que la unión de la manguerita que va al catéter con la que va a la bomba parecía estar aislada y no se atornillaba bien. Por ahí se estaba produciendo una pequeña fuga de suero. Lisbeth, entonces, puso entre ambas una especie de puente para tratar de lograr un mejor sellado de la unión, cubrió con adhesivo y quedó aparentemente bien. De todas maneras me dijo que si veía que botaba líquido, no dejara de llamar a alguno de los celulares de los enfermeros. Hasta ahora no ha botado nada. Si no lograba sellarlo, tendría que haberme cambiado la aguja por otra nueva. Yo deseaba que no fuera necesario porque ayer me dolió más que nunca cuando me la colocó.



Había amenazado con incluir aquí algo de Vásquez Montalbán. La novela Los mares del sur -la más famosa aventura del detective Pepe Carvalho, según dice en la portada- trata del asesinato de un influyente hombre de negocios barcelonés (en Barcelona vive y trabaja Carvalho). Hacía un año que se suponía que se había ido a la Polinesia obsesionado con la vida de Gauguin. Resulta que apareció muerto a navajazos en un barrio obrero de la ciudad y que nunca había viajado en realidad. No se sabe qué hizo ni donde anduvo en todo ese año, y eso es lo que tiene que investigar Pepe Carvalho. Aquí va una de las primeras referencias gastronómicas del detective, de las que hay muchas en el libro:
De esa marca no tengo.
¿Qué blanco frío tiene?
Viña Paceta
¡Venga!

Pidió unos caracoles de mar para abrir boca. El dueño le ofreció la alternativa de unos entremeses de pescado y mariscos en el que incluiría los caracoles. Después le aconsejó una dorada al horno y Carvalho aceptó porque así podría seguir con el vino blanco y porque el pescado contribuiría a que le bajaran las ojeras y mejorase el estado de su hígado. De vez en cuando le gustaba comer en Casa Leopoldo, un restaurante recuperado de la mitología de su adolescencia. Su madre estaba aquel verano en Galicia y su padre le invitó a un restaurante, hecho insólito en un hombre que opinaba que en los restaurantes sólo roban y dan porquerías. Alguien le había hablado de un restaurante del barrio chino donde daban unas raciones estupendas y no era caro. Allí entraron Carvalho y su padre. Se hinchó de calamares a la romana, el plato más sofisticado que conocía, mientras su padre recurría a un repertorio convencional pero seguro.

Bueno sí que es. Y cantidad. Veremos si es barato.

Tardó en volver a pisar un restaurante, peso siempre conservó el nombre de Casa Leopoldo como el de la iniciación a un ritual apasionante. Había vuelto muchos años después, cuando ya el restaurante no podía llevarlo el mismo hombre reflexivo y atento que les había preguntado lo que deseaban comer regalándoles la condición de clientes habituales y sapientes. Ahora es un buen restaurante especializado en pescados, en el que se mezclaba una clientela de pequeños burgueses del barrio y gentes llegadas del norte de la ciudad atraídas por algún comentario propicio. Carvalho se había puesto a régimen de pescado y vino blanco frío. Los estados de ansiedad que antes combatía metiéndose en tascas y restaurantes y pidiendo a tenor de una gula no exenta de buen gusto, los superaba consumiendo las reservas vinícolas del país en vino blanco.

Sorprendió al dueño por su sobriedad en el postre y por su abstinencia de tomar un licor después del café. Tengo prisa, pretextó. Pero ya en la puerta decidió que había obrado contra natura, contra su naturaleza. Volvió a sentarse. Reclamó la presencia del dueño y le pidió una copa doble de marc de Champagne* helado. Mientras la paladeaba tenía la sensación de que volvía a ser él mismo. El hígado. La madre que lo parió. El hígado es mío. Hará lo que yo quiera. Pidió otra copa doble de marc y decidió que por fin había conseguido la transfusión de sangre que necesitaba desde hacía días.
Ver también: Paseo gastronómico de Manuel Vásquez Montalbán

4 comentarios:

  1. No era necesario aclarar que cuando tengas consulta a esa hora, pues llegaras tarde porque comeras primero. Para quienes hemos leido este blog, SABEMOS que NO dejaras de comer bajo NINGUNA circunstacia!!!
    Hasta el momento en que lei esta entrada, pues no se me habia ocurrido bajarme el soundtrack de Los Intocables, una pelicula que me encanto y su banda sonora es genial!
    ¿le hiciste el comentario de que ayer te habia dolido mas que nunca? Digo, no sea que la hayan puesto medio mal o algo asi.
    Por el caso de la amiga que te habia comentado anteriormente, puedo decirte que tus niveles de plaquetas estan realmente lejos de suspender el tratamiento. A ella, de hecho, debieron suspendersela dos veces seguidas. La he invitado a leer este blog, pero no se ha animado. Creo que la diferencia fundamental entre el caso de ella y el tuyo, es la forma en que han abordado la enfermedad. Tu estas ahi parado en el frente de batalla, armado hasta los dientes, y ella no. En fin, no creo que esa sea la actitud correcta y logica.
    Como ya te emplace publicamente para que hagas ejercicio, pues ahote emplazo para que una vez que hayas terminado tu quimioterapia (con lo cual deberia finalizar este blog) pues, abras uno de cocina!
    Es mas,como tu diseñas paginas web ¿que te parece si abres una pagina de cocina? Con recetas tradicionales y, obviamente, las que variaciones que vayas haciendo. Creo que en Venezuela hace falta una buena pagina asi!!!
    PD: este blog finalmente ¿es de cocina, de cine, de quimioterapia o de novelas policiacas?

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  2. Tibu

    Yo creo que este blog es de novela y se debe llamar algo así como “Alejandro y su amigo Tibu”, y me imagino que las propagandas para entre los capítulos serían algo así como esto "Cuál será el comentario de Tibu a la entrada de hoy de Alejandro?" "Cuál será el nuevo reto de Tibu para Alejandro, podrá con el? ¿Qué comerá Alejandro hoy? Cuál será la recomendación de hoy?,¿Habrá alguien que se atreva a publicar un comentario aparte de las suplentes? ¿Podrá Tibu dejar las frías? ¿Atenderán a Alejandro a la hora prevista de la consulta?.........
    Alejandro voy hacer lo mismo que Tibu, te emplazo a que te tomes la temperatura todos los días, por lo menos dos veces y lleves el registro, disciplinadamente para que te copies de Jorge, es una forma de saber si alguna infección tiene ganas de colarse, recuerda que de 38 para arriba susto, 37,5 alerta, la enemiga número uno de las quimio son las infecciones.
    Alejandro yo creo que vas a tener que hacer un resumen del blog y lo colocas en la etiqueta, para que todo nuevo visitante se entere rápidamente de la evolución del blog, recientemente alguien me comento que cuando comenzó a leer todo aquello de la operación…. no quiso seguirlo leyendo, es alguien con muy buen sentido de humor y de la vida en general, le comente un par de episodios de la novela “Alejandro y su amigo Tibu” y ahora ya se engancho a leerla todos los días, esto es una innovación no es una novela radiada y televisada, es escrita por capítulos día a día en este blog.
    Ahora un abrazo para ti.
    Julia

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  3. Tibu:

    Esos soundtracks los encontré aquí. Los enlaces te cargan la búsqueda en eMule. No sé si te servirá, porque creo que usas otro programa.

    Le comenté lo del dolor de ayer a la enfermera que me quitó la aguja esta mañana y no me dijo nada. Yo creo que puede tener que ver con "la mano" de quien la pone. Espero que la próxima vez sea mejor.

    Supongo que no has logrado cambiar la actitud de tu amiga. ¿Le has hablado de los talleres de Marianela Castés? Eso podría tal vez ayudar a que se dé cuenta de que nuestras creencias influyen directamente sobre nuestro cuerpo, y en particular sobre nuestro sistema inmune que en estos casos conviene fortalecer de todas las maneras posibles. Te recuerdo la dirección de la página web:
    http://www.psiconeuroinmunologia.org.
    ¡Lástima que hubo un taller el sábado pasado! El próximo será el 27 de octubre. ¿Cuánto le falta a ella de su quimio?

    Déjame pensar lo de la página de cocina para cuanto este blog llegue a su fin. Ya veremos.

    Este blog es de cocina, cine, novelas policíacas, cosas que me gustan... y de quimioterapia, que no me gusta tanto, pero tengo que enfrentarla, y aquellas cosas que me gustan me ayudan a hacerlo de una mejor manera.

    Un abrazo,
    Alejandro

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  4. Julia:

    Es verdad que estas conversaciones de los comentarios son de lo más sabroso del blog. Creo que a menudo es así en otros blogs.

    ¡Bueno, tendré que aceptar el reto de la temperatura! (¿Empezará Alejandro a tomarse la temperatura mañana?).

    Cambié algo la introducción del blog, siguiendo tu sugerencia, para tratar de anunciar algo de lo que contiene, además de lo propiamente relacionado con la quimioterapia. Tuve que hacer varios intentos porque no me permite escribir sino 500 caracteres. Me alegra que tu amigo se haya "enganchado" también.

    Un abrazo,
    Alejandro

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Alejandro