miércoles, 26 de septiembre de 2007

Día 3 del sexto ciclo

¡Bueno! Ya terminó la aplicación del sexto ciclo. Ya lo que queda es descanso hasta el comienzo del séptimo, o sea que ya estoy en la mitad del tratamiento.

Esta mañana la bolsa del suero amaneció vacía completamente. ¡Claro, la aplicación el lunes comenzó mucho más temprano que en las anteriores ocasiones, salvo en el primer ciclo!

Cuando me quitaba la franela de la pijama para afeitarme, me di cuenta de que tenía una gotica de sangre en la gasa que cubre la aguja que conecta con el reservorio, y que había también un poquito de sangre seca sobre la piel, pero debajo de la venda transparente que cubre la gasa. No parecía estar saliendo más, o sea que al parecer ocurrió en la madrugada. Me había voltedo a la derecha mientras dormía, lo que no había hecho desde la primera noche con la bomba de infusión, porque en aquella ocasión me había dolido al hacerlo. Anoche no me dolió, pero supongo que de alguna forma la aguja se presionó de lado lo que ocasionó que saliera algo de sangre. Llamé a la unidad de quimioterapia, donde me atendió José Manuel. Le dije que ya la infusión había terminado, y me explicó como apagar la bomba. Le conté de la sangre y me preguntó si seguía saliendo. Al decirle que no, me dijo que fuera a la unidad para retirarme la bomba y que allá verían qué sería lo que pasó. Terminé de afeitarme y me fui para la clínica. Llegué allá como a las 10, pero no pudieron atenderme en seguida. Esperé como una media hora, y José Manuel me hizo pasar para retirarme la bomba, la venda y la aguja. Al destapar vio que la sangre había salido efectivamente por el punto donde estaba insertada la aguja y que no tenía nada que ver con el punto que se había inflamado en la herida hace dos días. Piensa también que tiene que ver con el hecho de que me haya acostado del lado derecho que es donde está insertado el catéter. No lo haré más para evitar ese problemita. Luego de retirada la aguja mantuve la presión sobre el reservorio durante un rato para evitar que pudiera sangrar más.

Más novedades en los efectos que siento como consecuencia de la quimio: al lavarme las manos en la mañana volví a sentir los pinchazos en las yemas de los dedos (ya ayer me había pasado). Lo nuevo es que la sensación persistió por unos veinte minutos. Esos efectos son debidos a la acción del Oxaliplatino. Se supone también que pueda sentir más adelante un adormecimiento en las yemas de los dedos de las manos, y también en los pies. Espero que no.
¡Excelente noticia!: el resultado del CT-PET de Jorge fue el que esperábamos y coincide con el que se hizo a mitad de su quimioterapia: "No se encontró evidencia de adenopatías activas", lo que significa que su cuerpo está libre de cáncer. Ahora tendrá que seguir con su plan de seguimiento, con las vacunas que necesitará para prevenir infecciones, etc.


Del libro de Norman Cousins que estoy leyendo, Principios de autocuración, transcribo y comento a continuación algunos párrafos:
Lo que me parecía más importante en la investigación médica reciente era el concepto, que evolucionaba rápidamente, del cerebro humano como una glándula y no como el mero asiento de la conciencia y el cuadro de distribución del sistema nervioso. Además de las endorfinas, con sus moléculas semejantes a las de la morfina, el cerebro produce varias docenas de secreciones que desempeñan un papel en el establecimiento del equilibrio físico y cumplen las funciones de farmacéutico del cuerpo.

[Este papel del cerebro como una glándula es algo que destaca Marianela Castés en sus talleres de Psiconeuroinmunología, en relación con su capacidad de enviar órdenes bioquímicas al sistema inmunológico para su activación]

Padecí el ataque cardíaco cuando tenía sesenta y cinco años, y me enseñó muchísimo sobre la robustez esencial del cuerpo humano, y en particular sobre cómo hasta un corazón gravemente dañado es capaz de autorrepararse. Me enseñó también algo sobre la necesidad de evitar los sentimientos de desvalimiento y de pánico. Me di cuenta de que la angustia y la depresión eran los principales enemigos cuando se trataba de vencer una enfermedad grave o recuperarse de ella. Aprendí que la regeneración era una fuerza vital básica y que se podía definir el progreso como lo que queda después de haberse enfrentado con un problema imposible.



El médico prudente no oculta la gravedad de la enfermedad; la presenta como un reto que reclama lo mejor que pueden dar de sí tanto él mismo como el paciente. En lugar de demorarse en todas las contingencias melancólicas, el médico ofrece un plan de batalla en el cual al paciente le cabe un papel activo, y se mantiene en estrecho contacto con él, porque sabe que la moral del paciente es parte integrante de un buen tratamiento. También le encarga una amplia lista de actividades para añadir a las demás indicaciones. La lista incluye atención fundamental a la nutrición; ejercicios físicos, en la medida en que éstos sean posibles y deseables; liberarse de todo estrés adicional que no sea el inevitable en casa o en el trabajo; la necesidad de una buena calidad de vida; maneras de combatir la depresión y la angustia, y sugerencias de participar en grupos de pacientes que pasen por problemas similares, lo que permite a cada uno entrar en posesión de poderes que jamás había soñado tener a su alcance.

Por más pequeña que pueda ser la probabilidad de recuperación, una actitud tranquilizadora es una «línea de vida» que conecta a médico y paciente en una aventura compartida. El médico prudente sabe que la tranquilidad que él infunda al paciente puede acelerar la recuperación. Sabe que la incertidumbre y la angustia que acompañan incluso dolencias leves pueden magnificar el dolor y hacer más lento el proceso de cura. La enfermedad alimenta las aprensiones y convierte el miedo en pánico, con todos los factores de intensificación de la enfermedad que este último puede producir.

[Particularmente he tenido la suerte a lo largo de este proceso de mi lucha contra el cáncer de sentir esa sensación de aventura compartida tanto con mi cirujano como -y sobre todo- con la Dra. Arbona. Recuerdo por el contrario el comentario de una vecina a quien me encontré en la espera para la consulta en Arsuve (ya mi hermano Enrique se la había encontrado en un taller de una semana con la Dra. Castés, y por él sabía que ella tenía cáncer). Me decía la amiga que se había cambiado de médico tratante, porque el anterior que la veía en otra clínica, era tan frío como un témpano. A veces ella se iba a la consulta acompañada de su hija, que es médico, y aún a la hija le resultaba incómodo preguntarle al médico por el estado de la salud de la madre, ¡tan poco comunicativo y tan desagradable era el doctor! Mi vecina estaba muy contenta con el cambio. Ahora es paciente del Dr. Sucre]



Dicho brevemente, aprendí que no es anticientífico hablar de una biología de la esperanza, o de cualquier otra de las emociones positivas. El estado emocional del paciente tiene efectos específicos sobre los mecanismos que están en juego en la salud y en la enfermedad. Por lo tanto, el médico moderno no se limita a los síntomas físicos cuando se trata de diagnosticar o de tratar una enfermedad, sino que indaga cuáles son los posibles factores emocionales o de estrés. No prescribe pensando solamente en la farmacia o en las muestras de su maletín, sino también en ese magnífico farmacéutico que es el cerebro humano, capaz de activar y potenciar el sistema de curación. La lista de emociones que configuraban la obsesión que me había llevado a la UCLA -esperanza, fe, amor, voluntad de vivir, ánimo festivo, sentido lúdico de la vida, propósito y determinación- son poderosas prescripciones bioquímicas.

[Una vez más coincide con el pensamiento de la Dra. Castés: se refiere Cousins a prescripciones bioquímicas, por el efecto que tienen esas emociones positivas sobre la activación del sistema inmunológico]

Entretanto, podemos contemplar el hecho de que no usamos plenamente nuestro cerebro. Nadie sabe cuáles son los límites de la capacidad funcional del cerebro humano. Es lógico creer que hay límites para todo, pero los investigadores que han estado indagando en esta cuestión informan que sus estudios no han revelado todavía que haya una clave de los límites funcionales del cerebro. La capacidad de reserva del mismo, por consiguiente, representa la suprema ventaja de la especie humana para enfrentar cualquier problema o reto, por más complejo que éste sea, que pueda reservarle el futuro. El hecho más tranquilizador de la vida es que la especie humana está a la altura de sus necesidades; no hay problema, por más grande o complejo que sea, que exceda la capacidad de respuesta humana. Quizá lo más significativo de todo lo que sabemos sobre el cerebro sea que permite al individuo hacer algo que nadie ha hecho antes. Mientras siga siendo así, los seres humanos somos la especie más privilegiada de la tierra.

8 comentarios:

  1. tas palabras que transcribiste, son, a mi juicio, las mas sabias que he leido en ya ni se cuanto tiempo, asi que ¡gracias!
    Y please, extiendele mi mas sincera felicitacion a Jorge por los resultados ¡prueba superada, enemigo derrotado!

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  2. Estoy de acuerdo, Tibu, en que en esos párrafos se dicen cosas realmente importantes. El libro vale la pena. Él tiene otro título anterior: Anatomía de una enfermedad, que no he leído pero mi hermano Enrique me lo ha recomendado mucho. Su ejemplar no lo ha encontrado. Parece que lo prestó.

    Y por Jorge, sí: ¡prueba superada!

    Un fuerte abrazo

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  3. Felicitaciones otra vez. A Jorge por su resultado, y a ti por terminar con la primera parte del ciclo.
    El libro de Cousins es muy bueno leerlo, estando sano o no. Creo que es bueno saber que hay basamentos cientificos que demuestran que podemos tener mas control sobre nuestra salud.
    Recibistes las recetas por e-mail?
    Un beso muy grande,
    Valeria

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  4. Gracias, Valeria por tus felicitaciones para los dos, ¡nos las merecemos!

    Creo que esa es la idea de Cousins, que no seamos meros pacientes, padecientes, sino que asumamos el control y actuemos positivamente por sanar, con la ayuda de los médicos, claro.

    Sí recibí las recetas. Las vi esta mañana, ahora tengo que ubicar el libro en Caracas, o por Internet tal vez. Te avisaré.

    Un gran abrazo,
    Alejandro

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  5. Hola Alejandro,

    Se me olvidé comentar que mientras uno lee el blog puede escuchar la música, pero para los comentarios se desconecta, pero lo resolví, le regale a Ludgardo Samic ( mi hijo ) una lapto y me desconectó las cornetas de la viejita (la computadora que tanto lo acompaño) razón por la cual puse la música en la lapto y seguí trabajando en la viejita y problema resuelto, salí ganando. La canción de disco de Simón Díaz Universal, simplemente un regalo.

    Por Jorge una gran alegría, y lo que te dije "una gripe oconlógica" ahora a vivir, para él y su esposa Onix, un gran gran abrazo.

    Sentir pánico, angustia, susto, desvalido, y cualquier otro sentimiento parecido ante una enfermedad de este tipo es totalmente normal, el no sentirlo sería como raro, el problema se presenta en cuando me quedo en esa etapa, hay que superarla y es emprender la batalla, cual es la estrategia ahora, y en buena medida Jorge y tu, con la familia es lo que han hecho, de allí el éxito de Jorge, y próximamente estaremos festejando el tuyo.

    Julia

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  6. Julia:

    Un truco para cuando Ludgardo esté usando la laptop: pon a sonar la música, y cuando vayas a ver los comentarios, haz click con el botón derecho en lugar del izquierdo, y selecciona "Abrir en una ventana nueva", así permanecerá abierta la ventana con la música sonando y los comentarios aparecerán en otra.

    Por esa versión tan buena de Sabana, que la escuché en la radio, fue que compré el disco de Ofelia del Rosal.

    Estamos muy contentos todos por la confirmación del resultado de Jorge. Él nunca ha dejado de vivir, claro con las limitaciones que le imponía una quimioterapia tan fuerte, los momentos de debilidad, que afortunadamente sólo fueron físicos, de cansancio, su espíritu nunca flaqueó, que es lo más importante. Ellos siguen con sus planes de viajar posiblemente en enero-febrero para establecerse en Los Angeles, donde su jefe lo está esperando. Falta por resolver algo de la visa, pero hay tiempo porque el quiere hacerse sus primeros controles con Arbona hasta diciembre por lo menos.

    Como dices, ya yo estoy a la mitad, y la verdad que lo he sentido pasar rápido. Pronto estaremos celebrando también el fin del mío.

    Un fuerte abrazo,
    Alejandro

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  7. Muy buenas, mi nombre es nadia y estoy investigando en que lugares de venezuela existe el pet scan, mi mamá es paciente de cancer de mama hace 6 años y hace una semana le detectaron cancer nueva vez, el problema es que no saben donde esta localizado y necesitamos ir a venezuela a buscar respuestas y solo ese aparato nos puede ayudar, ojala y nos pueda ayudar.mi correo es natemiss17@gmail.com. Gracias de Antemano y ojala siga estando bien :).

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  8. Nadia:

    Mi hijo Jorge se ha hecho sus exámenes de CT PET en el Hospital de Clinicas Caracas: http://www.clinicaracas.com. Una vez en la página busc en "Servicios médicos", y allí, "Medicina Nuclear". De esa página puedes también obtener la dirección y el teléfono de la clínica.

    También hacen este tipo de examen en el Centro Diagnóstico Docente de Las Mercedes: http://www.cddlasmercedes.com.

    Espero que puedan hacer una cita en alguno de esos dos lugares.

    Por otra parte, muchas gracias por tus buenos deseos.

    Un abrazo,
    Alejandro

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Alejandro