martes, 18 de septiembre de 2007

Día 9 del quinto ciclo

En la madrugada comencé a sentir un dolorcito fastidioso en la base de la columna. No me despertó, sino que luego de una de las levantadas para ir al baño, al acostarme lo noté. Se fue haciendo más fuerte poco a poco. Recordé entonces que en la mañana me habia puesto la vacuna de Granocyte y que a Jorge le producía esos dolores en la espalda, las caderas y las piernas. No me lo esperaba porque con la primera aplicación (día 7 del primer ciclo) no me ocurrió, pero siempre hay una primera vez, además mi cuerpo después de cinco ciclos de quimio no está en la misma condición, por supuesto. Así que hice lo que la Dra. Arbona le indicó a Jorge si había dolor: me tomé un Atamel. Se fue pasando, y pude seguir durmiendo. En la mañana lo seguí sintiendo, aunque no con tanta intensidad como llegó a ser en la madrugada. No llegué a tomarme un segundo Atamel.

Tuve que pasar en la mañana por Arsuve, a llevar algo a la Sra. Elizabeth, quien se ocupa de los trámites administrativos. Aproveché de subir a la unidad de quimioterapia a llevarle la dirección de este blog al señor que comenzaba ayer su terapia con Folfox, pues olvidé hacerlo en el momento que hablé con su hija y su nuera, y cuando regresé a entregársela, no las encontré. Hoy ya se habían ido, pero se la dejé con José Manuel, uno de los enfermeros, quien se la entregará mañana cuando vaya a retirar su bomba de infusión.



La muerte de Aldemaro Romero no fue realmente sorpresiva: venía enfermo desde hace algún tiempo, pero aún así cuesta creerlo. Es una de esas personalidades musicales que ocupa un lugar tan grande en el ámbito de la música venezolana, y jugó un papel tan importante en lo que es nuestra música popular de hoy que es difícil pensar que ya no está. Hace algunas semanas vi un album de dos CDs en Allum's en el Centro Plaza, y no quise comprarlo por lo que costaba. Hoy aproveché ese viaje a la clínica para llegarme hasta allí y comprarlo como un homenaje al Maestro. Valió la pena. Me parece que ese album es una excelente despedida musical. Contiene algunas curiosidades, entre ellas su Declaración de principios, que puede ser escuchada más abajo precedida de una anécdota muy sabrosa, junto con otras canciones cantadas por él mismo, entre ellas Mi perro, que también incluyo más abajo; el origen de la Onda Nueva en la voz de Jacques Braunstein; Angel Lozano, ¡sí, el cocinero!, cantando Señora Chabuca Granda ¡y no lo hace mal! Aldemaro toca el piano en casi todas las piezas, y participa un gentío: el Pollo Brito, María Teresa Chacín (la que menos me gusta por su voz engolada y nada natural), Alfredo Naranjo, Cheo Hurtado, Los Cuñaos, Luis Julio Toro, Elisa Soteldo, Sela (¿?), Luz Marina, María Rivas, Oscar D'León, el Goyo Reyna, Nereida y Betsayda Machado, Eduardo Manzanilla, Alfreddy Bogado, Rafa Galindo, Ofelia del Rosal, Carlos Moreán, Marisela Leal, Rodolfo Reyes y Saúl Vera, ¡un gentío!

El texto de presentación incluye el siguiente párrafo:

Esta producción discográfica presenta una buena parte de mis trabajos en el campo de la canción popular. En esta producción participan algunos de los más calificados protagonistas de ese género en nuestro país, todos buenos intérpretes del género que tan amablemente Ofelia Del Rosal bautizó como aldemarismo, definiendo así, con una sola palabra, un estilo sofisticado de la música popular venezolana, la que admito que nació de las entrañas de las creaciones de Lionel Belasco, ese pionero de nuestra música popular que por los años treinta, sin que su nacionalidad de islander caribeño fuera rémora, disparó a los cuatro vientos su refrescante e innovador mensaje de músico del jazz y del flamenco, madres fundamentales del género popular de todos los pueblos de nuestro mundo occidental. En efecto, fue Belasco quien como compositor y como intérprete dotó a la música venezolana con pasaporte internacional, sin perjuicio de los méritos propios debidos a su tipicismo, en tanto que a partir de esa hora su estilo se constituyó en modelo para aquellos que, en los albores del siglo 20, empezaban a crear una nueva música venezolana, depurándola de sus amarras europeas. Ese fue el inicio de la música venezolana como la conocemos hoy, tan atrevida, tan innovadora y tan competitiva, el resultado del esfuerzo creativo de un meritorio contingente de creadores y sus creaciones, entre las cuales ocupa un modesto lugar este estilo de música criolla tan acertadamente bautizado como aldemarismo.

Declaración de principios - Aldemaro Romero
Mi perro - Aldemaro Romero

En estas dos canciones poco conocidas, cantadas con su irreverencia de siempre, está todo su estilo, su aldemarismo. ¡No olvidar que ese piano está siendo tocado a sus 78-79 años: el disco fue grabado entre agosto y septiembre del 2006, y enero del 2007!


Aquí están las fotos de la exposición de orquídeas de la Sociedad de Orquideología del Estado Miranda.

7 comentarios:

  1. Gracias por estos regalos musicales Gran Gu! y esperemos que no necesites las siguientes granocyte!

    ResponderEliminar
  2. ¡De nada, Tibu!

    Espero que, si necesito más Granocyte, no sean muchas.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Acabo, literalmente, de tripearme las fotos Gran Gu! Autenticas bellezas!

    ResponderEliminar
  4. Hola Alejandro,

    Que belleza de fotos, tremendo regalo para los que seguimos tu blog, creo que estas corriendo el riesgo que revisemos el blog, mas para enterarnos que nuevo regalo nos tienes, que para saber de ti, :-)


    Cómo hago para reenviar esas fotos a través del correo, recuerda que soy analfabeta de esta tecnología, será que me las puedas enviar a mi correo??

    Un abrazo
    Julia

    ResponderEliminar
  5. Con la exposición de orquídeas se me olvidó comentar con respecto al Granocyte, la doctora Milagros explicaba que la molestia se debía a que el medicamento actuaba como si “chupara los glóbulos blancos de los huesos” y debido a eso era la molestia (dolor de huesos) como de gripe, que el ACETAMINOFEN 500 mg (aquí en Venezuela productos como: Tempra, Atamel) lo aliviaba, que era totalmente normal.

    Con respecto a la canción de Aldemaro Romero, la voz se me pareció a la del cantante cubano que le decían Bola de Nieve, a lo mejor ni se parecen, pero como soy sorda y media, para mi no es que se parecen son igualitas, menos mal que no estoy en ningún concursos de esos que hay que reconocer el cantante, la letra, y todo lo demás.

    Otro abrazo,

    Julia

    ResponderEliminar
  6. http://www.flickr.com/photos/alevasquez/sets/72157602085464435

    ResponderEliminar
  7. Gracias, Julia. Me alegra que te gustaran.

    No importa que revisen el blog a ver qué nuevo regalo les tengo, de paso podrán saber cómo sigo ;-)

    Puedes reenviar las fotos usando este vínculo:
    http://www.flickr.com/photos/alevasquez
    Allí habrá que hacer click en el album Exposición de Orquídeas - SOEM que se encuentra a la derecha de la pantalla.

    En relación a la voz de Aldemaro, tienes toda la razón, especialmente en el comienzo de Mi perro, recuerda muchísimo a la de Bola de nieve: Hay gente..., así que puedes tener confianza en tu oído.

    Un abrazo

    ResponderEliminar

Te invito a enviar un comentario con tus impresiones sobre mi blog, para compartirlos conmigo y con los demás lectores (si los hay).

¡Muchas gracias!
Alejandro