sábado, 15 de septiembre de 2007

Días 4 al 6 del quinto ciclo

El jueves 13 (día 4) bajamos Carmen, Jorge y yo, al apartamento de La Guaira a llevar un mueble que estaba aquí ocupando espacio desde hacía meses, y no habíamos tenido oportunidad de llevar. Estuvimos un rato allá armando el mueble, y al regreso paramos a comer (como estaba programado) en un restaurancito a la orilla de la playa que se llama Punta Iguana (en la guía gastronómica de Miro Popic aparece como "La Iguana"). La oferta no era tan amplia como él dice en su página, tal vez por ser día jueves. El mesonero nos dijo que los fines de semana había más variedad. Ya Carmen y yo lo conocíamos de otra vez que estuvimos allí hace bastantes meses, antes de estar pensando en quimioterapias ni nada de eso. El lugar es muy agradable y pega mucha brisa. Pedimos los tres un carite al ajillo que estaba muy fresco y sabroso. La verdad es que no había mucho más para escoger si queríamos pescado: sólo roncador.

Como en esa primera foto no se aprecia que estemos realmente a la orilla del mar, pues ahí va otra con la Carmen (y así la conocen).

Regresamos a la casa como a las 6:00 p.m. (aunque tengamos viaducto, todavía hay cola a veces en los Boquerones -antes también la había en horas pico). Carmen preparó un rato después de llegar una sopita de pata de pollo (pa' las plaquetas) que estaba congelada, con cebollín, gengibre y algo de salsa de soya, que queda muy rica. No pude tomármela porque no me sentía muy bien. Me empezó un leve malestar estomacal que más tarde se fue convirtiendo francamente en un dolor de estómago persistente y fastidioso, y que me hizo cobrar conciencia de que había abusado el día anterior con el mole: por poco picante que fuera, ¡era picante!, y rematar con el ajillo, que no es propiamente lo más ligerito para el estómago. El dolor se mantuvo bastante tiempo, sin ser insoportable. Me tomé mis dos cucharadas del antiácido que me mandó hace algún tiempo la Dra. Arbona, y que no había tenido que tomar sino una vez. Poco a poco se fue pasando y a la mañana siguiente ya estaba bien, y tratando de ser más prudente. ¡Por la boca muere el pez! ¿no dice así el dicho?



Ayer viernes 14 en la mañana (día 5) acompañé a Carmen a una exposición de orquídeas de la Sociedad de Orquideología del Estado Miranda, en la sede de Corp Group en La Castellana. Resultó que la exposición no estaría abierta al público hasta hoy sábado y, aunque ya había comenzado era sólo para los jueces que estaban decidiendo los premios para los mejores ejemplares. Afortunadamente, una señora miembro del Comité de Orquideología de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales vio a Carmen desde adentro, y como la conocía de varios cursos que ha tomado allá, y de asistir a las reuniones del Comité, nos hizo pasar como si fuésemos jueces. ¡Espectacular la belleza y variedad de plantas que había!



Esta mañana (día 6) nos levantamos temprano para aceptar la invitacion (reto, más bien) de Tibu de ir a la clase de Chi-Kung en el Parque del Este. La clase comienza a las 8 a.m. La mañana estaba fresca, y un poquito húmeda, pues había llovido en la madrugada. Nos encontramos a la entrada con Alcira, la amable tía de Tibu que hace también Chi-Kung, para que nos condujera hasta el sitio de reunión que está cerca del foso de las coro-coras. Después de esperar un rato llegó el sifu (así se le llama al maestro en las artes marciales chinas, lo que en japonés es sensei). Cuando Alcira nos presentó le expliqué que tenía tres meses de operado y que podía hacer ejercicios suaves. Me explicó que la mayoría de los movimientos de Chi-Kung lo son, pero que si sentía cualquiera de ellos más allá de mi capacidad actual, pues que no lo hiciera. La sesión duró algo más de una hora, y realmente son suaves los ejercicios: mucho énfasis en la respiración, movimientos circulares y manejo de la energía. Fue bien agradable la experiencia, además, en el marco natural del parque. ¡Volveremos el sábado!

Esperamos a Tibu para saludarlo antes de irnos: teníamos que volver a la Exposición de Orquídeas, pues ayer no había venta al público ni pudimos tomar fotos (¡se suponía que eramos jurados!).

8 comentarios:

  1. Pues, creo que, gracias a tu relato, ya tengo mas o menos una idea de como puedo sentirme si se me ocurre comer ese mole hecho por los mexicanos! Mi amigo Tito, tiene otro amigo mexicano aca y cada tanto el tipo cocina y nos invita. Hasta ahora, me he hecho el "paisa" y creo que seguire!!!
    El nuevo viaducto resolvio las colas de 4 y 5 horas para convertirlas en colas de 2 o 3. Creo yo, que la solucion es hacer una via alterna.
    No Gran Gu, no era un reto, era una invitacion! Y cuando dispongas de algun tiempo al terminar tu clase, pues quedate un rato para que veas el Pakua, a ver si te gusta y asi, cuando estes en mejores condiciones fisicas, si te gusta, te sumas a la clase. Tambien le extiendo la invitacion a los lectores del blog.

    PD: Sr Juez ¿cual fue la orquidea ganaora?

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  2. Hola Alejandro,

    Te vez gordito en la foto, como que te sale dieta, o ¡será que al lado de Carmen y las orquídeas, llevas desventaja!

    Las fotos de las orquídeas están bellísimas, que suerte al ser tomados como jurados, cuéntanos un poco cómo es ese trabajo, como hacen la votación. Igual que tibu, ¿quién gano?

    Con respecto al dolor de estomago hay que tomarlo muy enserio, primero llamar al médico de guardia, el grupo de ASURVE (equipo de oncólogos de la Clínica La Floresta) tienen las 24 horas del día de lunes a domingo un médico disponible para atender a los pacientes que presenten alguna molestia, claro que sin exagerar, para esos cólicos recomiendan generalmente buscapina, sería bueno que le consultaras a la doctora Arbona al respecto y luego nos cuentas, ¿cómo va el registro de la temperatura?, recuerda que de 38 para arriba es alerta.

    Con respecto a la foto de tibu, yo sabía que tenía que tener un defecto ¿desde cuando ese equipo no gana?, realmente Alejandro ya entiendo la fidelidad de tibu, si lo es a ese difunto escualo, cómo será con su Gran Guru.

    Un abrazo,

    Julia

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  3. hola, Alejandro:
    con respecto a la comida mexicana (aunque no soy experta, pero he comido en México y me encanta su comida) el Tequilibrio me parece bien parecido a la comida mexicana. La excepción en Tequilibrio es el picante, que lo colocan con prudencia. Lo que no sé si es bueno es el mole de allí porque no lo he probado. Pero cuando pruebas uno bueno, te quedas pegado, sobre todo con pollo o con pancitos (de los tipo ensalada que son semidulces). Pero, es muy fuerte, pesadito. La primera vez que lo comí, me enfermé.
    Retomando el tema de las cicatrices, por lo que leo en el link que colocaste la que me quedó en la cadera, de la operación de columna, era hipertóficas y no llegó a ser queloide. Pero una vez se me inflamó y se puso roja por un esfuerzo que hice, como un año después de la operación, y un médico homeópata que me veía me la inyectó (no supe con qué) y al poco tiempo ya era casi imperceptible, hasta al tacto. También me han inyectado otras cicatrices y han quedado muy lisas y casi del mismo color que el resto de la piel. Puedo preguntar a mi médico.
    En lo de las orquídeas no entendí bien, si fueron jueces o se hicieron pasar por jueces para entrar de polizontes...

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  4. Ah, olvide decir que era yo, la del último comentario de comida mexicana, cicatrices y jueces en concursos de orquideas.
    Saludos,
    Ileana

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  5. tibu:

    Pues el mole no estaba nada mal. Fue un sabor para mi totalmente nuevo. Tal vez no tan mexicano como tú dices, ni tan picante -afortunadamente para mí- pero bien sabroso.

    En cuanto al Chi-Kung, pues aceptado el r..., aceptada la invitación, quise decir. ;-)

    Orquídeas ganadoras fueron muchas, porque premian en diferentes categorías y géneros (Carmen sabe más de eso que yo), pero nosotros fuimos jueces "de embuste embuste".

    Un abrazo

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  6. Julia:

    Gordito, tengo ya tiempo, y recordarás que después de la operación rebajé un poquito, pero pronto empecé a comer casi como si nada, así que no te sorprenda que lo esté. ¡Claro que en la comparación con Carmen y las orquídeas tengo que salir perdiendo!

    Nosotros no tuvimos nada que ver en la votación, ese fue un cuento de la amiga de Carmen para que pudiéramos pasar ese día, pero tienen unos criterios bien establecidos para decidir los premios, que tienen que ver con el estado del ejemplar, la simetría de la flor, el tamaño, y un montón más (recuerda que Carmen es la que sabe).

    El dolor de estómago no fue algo tan serio. Esta mañana se lo conté a la Dra. Arbona, y puso cara como de regaño (menos que como imagino la tuya) y terminó diciéndome que era bien bueno que mantuviera buen apetito. Mi dijo también que podría tomar ese antiácido sin problema, pero trataré de no cometer nuevas insensateces para no necesitarlo.

    La temperatura va bien. Me la estoy tomando al levantarme: se ha mantenido entre 36,5 y 36,9.

    Un abrazo

    (Tibu: ¿ya te vas imaginando de qué equipo es fanática Julia?)

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  7. Ileana:

    El Tequilibrio nos gustó (no tanto por la atención, la verdad). Es natural que tengan que moderar la potencia de sus chiles para el público caraqueño. Ya veremos cuando conozcamos el Plaza Garibaldi, que no será por ahora, claro, ¡prudencia!

    Yo creo que mi cicatriz tampoco llega a ser un queloide. La del homeópata podría ser una buena opción para disminuirla y disimularla.

    Ya habrás visto en mis dos comentarios anteriores que lo del jurado fue sólo para que nos dejaran entrar.

    Besos

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  8. Hola, Alex:
    pues sí,lo del mole fue una locura como me imagino que pensó Julia también. Fue una Yajairada, porque esta amiga, que no tiene un mes de operada del intestino, estuvo comiendo maní, merey y salchichas a montón el sábado.
    Lo del picante, es lógico, tiene que ser en otra proporción porque no estamos acostumbrados. NO puede ser igualito que en Mexico.
    El sábado tengo que ir donde el homeópata y le voy a preguntar lo de la cicatriz. Creo que esperan un buen tiempo antes de tratarlas.
    un beso,
    Ileana

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Alejandro