martes, 13 de noviembre de 2007

Días 8 y 9 del noveno ciclo

Lunes 12/11 (día 8)
Hoy no salimos tan temprano para el laboratorio. Desayunamos en casa (para la hematología no hace falta que vaya en ayunas) y fue un error. Llegamos pasadas las 8, había mucha gente en cola y la caja se demora mucho para procesar los pagos. Terminaron tomando mi muestra de sangre a las 9:15. Me ofrecieron los resultados para las 11, y mi cita era a las 10:00. De todas maneras la Dra. Vivas (sigue de vacaciones la Dra. Arbona) me recibió a las 10 y poquito. Me examinó, me encontró muy bien y me dijo que cuando tuviese los resultados se los entregara a Lourdes, en la recepción, y esperara a que ella los viera para decidir si tenía que inyectarme otro Granocyte. El peso se mantiene: trescientos gramos más, pero eso es fácilmente lo que pesa la faja que estoy usando.

Como a un cuarto para las 11 pregunté por los resultados y ya estaban listos. ¡Están muy bien! Todos los valores subieron. Las plaquetas, por ejemplo, pasaron de 122 a 168. Los neutrófilos, de 34 a 59. Es que además del Granocyte que me puse el viernes, pasé la semana tomando caldo de sardinas que, además, es más sabroso que el de pat'e pollo. Entregué los resultados a Lourdes, y unos minutos después, Alicia, una de las enfermeras me dijo que no hacía falta otro Granocyte por ahora.

Al salir, fuimos a comprar una camisa para Diego para complementar su regalo: le teníamos una caja de herramientas para su Jimny. Él es fanático de la mecánica, y cuando hace falta, y puede, se pone el mismo a reparar o a hacerle mantenimiento a su carro. Cuando lo hace, por supuesto, sube al apartamento hecho una bola de grasa.

Al regreso, adobé y metí al horno tres catalanas que tenía en el congelador desde hace unos días. Sal, limón, unos dientes de ajo machacados y un poquito de hierbas de Provenza. Nunca las había preparado, pero recuerdo que mi mamá las hacía con frecuencia hace tiempo y me gustaban mucho. Se veían tan bonitas en la nevera de la pescadería, que las compré para probar. Valió la pena: quedaron muy ricas con el ajo y el perfumito de las hierbas. La piel de las catalanas es bastante firme y, una vez cocida, sale completica, quedando a la vista toda la carne.

Martes 13/11 (día 9)Hoy es el cumpleaños de Diego. Carmen y yo nos levantamos junto con él para felicitarlo, cantarle cumpleaños (bajito para no despertar a Ónix y Jorge) y darle sus regalos. Estaba como muchacho con juguete nuevo con su caja de herramientas (también decimos en Venezuela como muchacho comiendo moco, je je). La camisa también le gustó mucho y se la puso de una vez para ir a trabajar.

En la madrugada había hecho mucho frío. Jorge y yo (Carmen se sentía medio griposa) acordamos ir a caminar más tarde. Fuimos como a las 10, y fue más agradable que más temprano porque hay menos circulación de carros por donde caminamos. Esa ruta hacia el Club Táchira pasa por el CEAPUCV, que es el colegio de los hijos de los profesores de la UCV, y entran y salen muchos carros llevando a los chamos al colegio. Caminamos nuestros 40 minutos, y voy notando que en el mismo tiempo cada vez voy llegando un poquito más lejos. Antes de llegar a la casa me paré en el supermercado Sol Carioca que está aquí cerca a comprar pollo para un arroz con pollo al curry que prepararía Carmen para el almuerzo.

Sigo llamando diariamente a la farmacia oncológica del Hospital Domingo Luciani para saber si ha llegado el Oxaliplatino de 50 mg. Nada hasta ahora.

Después del almuerzo, hice una siestecita (a veces me da mucho sueño en la tarde), y al levantarme fui a comprar algunas cosas para la celebración del cumpleaños de Diego. Entre otras cosas compré una champaña (para ser correcto: un espumante) Pomar Brut. Este año no hemos perdido ocasión de brindar por todo lo que se pueda, y el cumpleaños de Diego es una ocasión tan buena como las anteriores.

Vinieron varios amigos, los papás de Ónix... Mi mamá llamó para avisar que no vendría porque estaba algo adolorida de la cadera, aunque sabemos que le dolía más no acompañar a Diego en su cumpleaños que los mismos huesos: Diego es su nieto favorito, aunque Valeria dice que es Carla, su hermana. Le guardará para el sábado el quesillo que le hizo (espero que sea de queso, que los hace deliciosos).

5 comentarios:

  1. Bravo Gran Gu! Si llegas mas lejos es porque ya te estas poniendo en buena forma fisica! ¿cuando comienzas en el pakua? ¿que prefieres, espada o sable? ;)
    Este "errorcito" vale la pena si desayunaste sabroso ¿que tal estuvo?
    Se me ocurre que para que no te fastidies,pues una semana te das duro con el caldo de sardinas y otra semana con la sopa'e pata
    Otra cosa que se me ocurre es que para las navidades, le regales al Diego un buen desengrasante,para complementarle el regalo de la caja de herramientas

    ResponderEliminar
  2. No, hombre. Un desayunito común y corriente: cereal con yogurt y té verde.

    Buena la idea del desengrasante, je je.

    ResponderEliminar
  3. la verdad chamo, mejor te ibas temprano... jajaja

    ResponderEliminar
  4. Hola Ale,
    Mandale muchas felicitaciones al Diego (el favorito de la Zenobia). Deja que vea a mi abuelita......
    Que bueno que tus defensas estan repuntando.
    Hago acto de presencia para que sepas que ando por aqui, y despues de lo que dijo el Tibu, me dio un remordimento de conciencia gigante no tomarme unos minutos para escribirte.
    Besos para todos,
    Valeria

    ResponderEliminar
  5. Hola, Valeria

    Le daré tus felicitaciones a Diego. Yo creo que él es tan meloso con ella como tú, sólo que él no le dice groserías, (¡qué b... tienes tú, abuelita!) ;-)

    Vamos a ver cómo siguen las defensas en el examen del domingo. ¡Espero que bien!

    No sientas remordimientos si no puedes entrar al blog con mucha frecuencia. Sé lo atareada que estás con tu tesis. Aunque no escribas, yo sé que estás ahí.

    Muchos besos

    ResponderEliminar

Te invito a enviar un comentario con tus impresiones sobre mi blog, para compartirlos conmigo y con los demás lectores (si los hay).

¡Muchas gracias!
Alejandro